Herencias de nuestros territorios ancestrales, campesinos y urbanos
Experiencia que invita a reflexionar sobre la diversidad de saberes, prácticas y narraciones presentes en el territorio rural. A partir del reconocimiento de las interacciones históricas entre lo ancestral, campesino y urbano, propone soluciones sostenibles y sustentables frente a las problemáticas socioambientales del contexto y contribuye al desarrollo integral de la comunidad educativa.
Mi escuela canta
Mi escuela canta es un proyecto para interactuar y contar las vivencias de los estudiantes de Preescolar y Primaria, a través de canciones y coreografías. Es un escenario que propende por la inclusión y la vivencia de la escuela como un lugar seguro en el que es emocionante estar por todo lo que allí se ofrece y se experimenta.
Defensores de nuestra charca
Defensores de nuestra charca es una estrategia liderada por 25 estudiantes entre 10 y 16 años con la que, a través del trabajo social, se apropian de su territorio y promueven en la comunidad y en los turistas la protección, conservación y uso adecuado del recurso que más los representa, la Charca Guarinocito.
Patitas de amor que dejan huellas…
Proyecto cuyo hilo conductor es la interacción de los educandos de Preescolar a grado 11° y las mascotas, como eje generador de inteligencia emocional y de aprendizajes transversales. El proyecto ha afianzado el respeto, el amor y el compromiso con el cuidado de las mascotas y del entorno natural y fortalecido el componente afectivo de los estudiantes.
Cultivando saberes: preservación de semillas nativas de maíz criollo y wirwa
Proyecto en el que participan estudiantes desde Preescolar hasta grado 11°, sus familias y miembros de comunidades campesinas y de las etnias arhuaca, y kankuama de la Sierra Nevada, con el objetivo de practicar los saberes ancestrales para el cultivo, preservación y utilización de semillas nativas de maíz, promover la sostenibilidad ambiental y ancestral y mejorar las condiciones alimentarias.