Vie, 23/01/2026 - 14:18

Girasol de oro

Girasol de oro

¿Quiénes somos?

Institución Educativa Técnica Paz y Esperanza

Características: la Institución Educativa Técnica Paz y Esperanza se encuentra en la vereda Sitio Nuevo, municipio de Fortul, Arauca, y pertenece al sector oficial rural. Funciona con calendario A y ofrece jornadas de mañana y fines de semana bajo modalidad académica con matrícula contratada. Atiende estudiantes desde el nivel de transición hasta el grado 11, e incluye programas de educación para adultos. Cuenta con modelos como Escuela Nueva, Educación Post Primaria y Tradicional. Su enfoque integral abre oportunidades para niños, jóvenes y adultos, favorece la inclusión y garantiza la continuidad educativa en un contexto rural.

Municipio: Fortul, Arauca

¿Quién lidera la experiencia? Rector Nixon Acevedo

Correo electrónico: rector.iepesperanza@sedarauca.edu.co

Palabras claves: Participación, identidad, resiliencia

¿Qué hacemos?

La experiencia pedagógica de la Institución Educativa Técnica Paz y Esperanza, ubicada en la zona rural del municipio de Fortul (Arauca), nació como una estrategia de resiliencia frente a los retos que impone el conflicto armado en la región. En este entorno marcado por desplazamientos, inseguridad y riesgo de deserción escolar, la escuela impulsó el Festival “Girasol de Oro” como una alternativa artística y cultural para fortalecer el vínculo de los estudiantes con la institución, estimular la participación comunitaria y reducir el abandono escolar.

El propósito central de la experiencia consistió en crear un espacio de encuentro que resignificara la presencia educativa en el territorio, promoviera la expresión artística y diera valor al talento estudiantil mediante el teatro, la danza, la música, las artes plásticas, la literatura y las artes circenses. Desde febrero, los estudiantes se han acercado a obras literarias para luego recrearlas en actos escénicos presentados durante el festival. La iniciativa se organizó en distintas fases: planeación, construcción de guiones, puesta en escena y evaluación participativa con la comunidad educativa.

Uno de los mayores aportes del proyecto radica en su carácter comunitario y colaborativo. Docentes, familias y líderes locales participan en la planeación y desarrollo del festival, lo que fortalece el sentido de pertenencia y el compromiso colectivo. El evento, además de ser un espacio seguro y festivo, resalta la creatividad de los estudiantes, potencia sus habilidades comunicativas y artísticas, y refuerza la identidad cultural en un territorio atravesado por la adversidad.

Entre los principales logros se encuentra la disminución de la deserción escolar, el fortalecimiento del tejido social en torno a la escuela y la transformación del espacio educativo en un escenario de esperanza, resistencia y construcción de paz a través del arte.

¿Cómo lo hacemos?

  • Enfoque pedagógico vivencial y significativo: se tomó como punto de partida las experiencias, emociones e intereses de los estudiantes, lo que les permitió construir conocimiento mediante la expresión artística y cultural. Las actividades se articularon con sus realidades y fortalecieron tanto la motivación como el sentido de pertenencia hacia la escuela.
  • Metodología colaborativa y participativa: Docentes, estudiantes, padres de familia y líderes comunitarios participaron de manera activa en todas las fases del festival, desde la planeación hasta la evaluación. Esta participación promovió corresponsabilidad, fortaleció la apropiación del proceso y consolidó el tejido social en torno a la escuela.
  • Integración interdisciplinar: las áreas de lenguaje, artes, educación física, ciencias sociales y otras se articularon para abordar de manera transversal las competencias comunicativas, creativas y socioemocionales. Esta integración potenció los aprendizajes desde múltiples dimensiones del desarrollo.
  • Aprendizaje basado en proyectos: la preparación del festival se consolidó como un proyecto anual que promueve el trabajo en equipo, la investigación, la planificación y la ejecución de actividades concretas. Este proceso fomenta la autonomía, la organización y el liderazgo estudiantil.
  • Uso de la literatura como eje articulador: las obras literarias seleccionadas sirvieron como base para el desarrollo de actos artísticos que permitieron a los estudiantes explorar narrativas, personajes y valores. Al mismo tiempo, fortalecieron su comprensión lectora, creatividad y capacidad de análisis.
  • Evaluación formativa y reflexiva: se promovió la autoevaluación, la coevaluación y la retroalimentación continua de estudiantes, docentes y padres. Este proceso permitió identificar logros, aprendizajes y aspectos por mejorar, dentro de una actitud de mejora constante.
  • Transformación del entorno educativo en espacio cultural: la escuela se convirtió en un escenario de expresión, diálogo y celebración comunitaria. Este espacio rompió con la rutina escolar tradicional e invitó a construir nuevas formas de aprendizaje en medio de la adversidad.

¿En dónde nos puede encontrar?

ES Girasol de Oro