Podcast: Tejiendo la diversidad, fortalecimiento de la identidad cultural
Los educadores Dayana Alejandra Criollo Potosí y Camilo Franco Yoge Queta representan una experiencia educativa profundamente ligada a la defensa de la identidad, el territorio y la pervivencia cultural de los pueblos indígenas del Putumayo. Ambos pertenecen al pueblo Kofán y desarrollan su labor en la Institución Etnoeducativa Santa Rosa del Guamuez, ubicada en el municipio de Valle del Guamuez, donde la educación propia se ha consolidado como una herramienta fundamental para preservar los saberes ancestrales y fortalecer el derecho de las comunidades a educarse desde sus cosmovisiones y formas de entender el mundo.
Dayana Alejandra Criollo Potosí, mujer indígena Kofán de 26 años y egresada de la misma institución, ha convertido su regreso al territorio en un compromiso con la continuidad del legado de sus mayores. Como dinamizadora pedagógica, trabaja para que la educación sea un puente entre los conocimientos ancestrales y la formación académica contemporánea, garantizando que las nuevas generaciones fortalezcan su identidad cultural sin perder de vista los desafíos del presente. Junto a ella, Camilo Franco Yoge Queta aporta su experiencia y conocimiento desde la visión propia del pueblo Kofán, contribuyendo al fortalecimiento de procesos educativos construidos desde el territorio y para el territorio.
La Institución Etnoeducativa Santa Rosa del Guamuez es un referente de educación intercultural en la región. Como único establecimiento con carácter diferencial en el municipio, atiende estudiantes desde la educación inicial hasta la media, integrando a comunidades Kofán, Emberá, Nasa, afrodescendientes y población mayoritaria bajo principios de respeto, inclusión y reconocimiento de la diversidad cultural. En este contexto, la educación no se entiende únicamente como transmisión de conocimientos, sino como una estrategia para fortalecer el derecho propio, la autonomía de los pueblos y la conservación del territorio ancestral.
Su propuesta pedagógica se fundamenta en la Metáfora de la Atarraya, una metodología propia que organiza el aprendizaje en tres momentos esenciales. La fase de alistamiento prepara el proceso educativo mediante prácticas espirituales y ceremonias de armonización; la fase de lanzamiento articula los conocimientos a través de centros de interés, proyectos transversales y experiencias en el territorio; y la fase de recogida permite evaluar los aprendizajes desde la práctica y la aplicación de los saberes adquiridos. Esta metodología integra de manera equilibrada el conocimiento ancestral, la experiencia comunitaria y los aprendizajes académicos, fortaleciendo una educación pertinente y coherente con la realidad cultural de los estudiantes.
Entre sus principales logros se encuentra la consolidación de herramientas pedagógicas propias reconocidas por el Ministerio de Educación Nacional, que incorporan las dimensiones sociales, culturales y políticas del pueblo Kofán dentro de los procesos formativos. Sin embargo, continúan enfrentando desafíos relacionados con la invisibilización de los procesos de educación propia y el desconocimiento institucional sobre su importancia para la pervivencia de los pueblos indígenas. Frente a estos retos, mantienen la convicción de que la educación intercultural es un camino indispensable para fortalecer la identidad, proteger los territorios y garantizar la transmisión de los saberes ancestrales a las nuevas generaciones.
La historia compartida de Dayana y Camilo demuestra que la educación puede convertirse en una herramienta de resistencia cultural, reparación histórica y construcción de futuro. Su experiencia evidencia que la sabiduría ancestral no pertenece únicamente al pasado, sino que continúa ofreciendo respuestas vigentes para enfrentar los desafíos contemporáneos y construir sociedades más diversas, respetuosas y sostenibles. Como resumen de su labor permanece una convicción que guía cada una de sus acciones: “Por una educación intercultural y el fortalecimiento del derecho propio.”