Podcast: Llevar la educación a zonas rurales es dignidad para la sociedad
Elkin Esteban Hernández Gutiérrez y Erick Hernando Daza Sarmiento comparten una misma misión educativa en el territorio de San Juan del Lozada, en el municipio de La Macarena, Meta: demostrar que la educación rural puede convertirse en una herramienta real de transformación social, capaz de ampliar horizontes, fortalecer proyectos de vida y construir oportunidades para las nuevas generaciones. Desde la Institución Educativa Héctor Iván Hernández, ambos docentes trabajan en un contexto marcado por la ruralidad, las largas distancias y los desafíos históricos de acceso a la educación, pero también por la resiliencia, el compromiso comunitario y el profundo arraigo de las familias a su territorio.
Elkin Esteban Hernández Gutiérrez, licenciado en Educación Física, Deporte y Recreación y oriundo de la región, ha orientado su labor hacia el fortalecimiento de las capacidades comunicativas, la convivencia, el liderazgo y el pensamiento crítico de niños, niñas y jóvenes. Convencido de que la educación debe contribuir a la construcción de una sociedad más justa y empática, desarrolla procesos pedagógicos que parten de las orientaciones de SIMES y PTAFI 3.0, adaptándolas a las necesidades del territorio para generar espacios de participación a través del arte, el juego y la tecnología. Su visión educativa busca que los estudiantes reconozcan su potencial y encuentren caminos para aportar al desarrollo de sus comunidades.
Por su parte, Erick Hernando Daza Sarmiento, docente con más de dos décadas de experiencia en instituciones públicas, privadas y universitarias, ha encontrado en la educación rural una oportunidad para acompañar a los jóvenes en la construcción de proyectos de vida. Apasionado por la lectura, la escritura y la investigación científica, desarrolla metodologías basadas en la reflexión, la exploración de conceptos y el aprendizaje a través de proyectos que permitan comprender el mundo y proyectarse hacia la formación técnica, tecnológica o universitaria. Su principal motivación es contribuir a que los estudiantes amplíen sus expectativas de futuro y reconozcan que la educación puede abrirles nuevas posibilidades para transformar su realidad y fortalecer sus territorios.
La experiencia compartida por ambos docentes se desarrolla en una región donde muchos estudiantes combinan su formación académica con las labores del campo y donde las limitaciones de infraestructura y conectividad continúan representando desafíos importantes. Sin embargo, también es un territorio donde persisten valores comunitarios sólidos, una fuerte identidad campesina y un genuino deseo de progreso. Desde la escuela, Elkin y Erick trabajan para que los jóvenes encuentren herramientas que les permitan superar las brechas históricas entre el campo y las oportunidades educativas, fortaleciendo competencias para la convivencia, la comunicación, el liderazgo y la construcción de proyectos de vida.
Su experiencia demuestra que la educación rural no solo consiste en transmitir conocimientos, sino en acompañar sueños, generar confianza y construir esperanza. Ambos comparten la convicción de que formar seres humanos críticos, responsables y comprometidos con su comunidad es una de las tareas más importantes que puede asumir la escuela. La historia que construyen desde la Institución Educativa Héctor Iván Hernández es la de dos maestros que, desde distintos saberes y trayectorias, trabajan para que cada estudiante encuentre en la educación una oportunidad de transformar su vida y contribuir al desarrollo de su territorio.