Podcast: La danza y la música se toman el aula

Podcast: La danza y la música se toman el aula

Martha Isabel Santiago Ortega, conocida con cariño como la profesora Maty Santiago, ha construido una trayectoria educativa marcada por la pasión, la sensibilidad humana y el compromiso con la transformación de las comunidades a través de la educación. Licenciada en Lengua Castellana, especialista y magíster en Gestión Educativa, y actualmente doctoranda, se desempeña como tutora PTAFI 3.0, acompañando procesos de formación docente y fortalecimiento institucional desde una perspectiva crítica, creativa y profundamente humana. Su vocación la ha llevado a entender la educación no solo como una profesión, sino como una forma de habitar el mundo, inspirando a estudiantes y docentes a descubrir su voz, fortalecer sus capacidades y construir propósitos de vida significativos.

Su labor se desarrolla en Costilla, corregimiento de Pelaya, al sur del Cesar, una comunidad afrocolombiana rodeada por la riqueza natural y cultural de la ciénaga del Sahaya. En este territorio, donde convergen tradiciones pesqueras, agrícolas y culturales, la escuela se convierte en un espacio de encuentro, resistencia y esperanza. Allí, los niños, niñas y jóvenes crecen entre saberes ancestrales, expresiones artísticas y fuertes vínculos comunitarios, elementos que la Institución Educativa Ernestina Castro de Aguilar reconoce y convierte en eje fundamental de sus procesos pedagógicos.

Como líder y acompañante de los Centros de Interés de la institución, Martha Isabel ha impulsado experiencias que articulan la formación integral con el reconocimiento del territorio y la identidad cultural. Entre ellas se destaca “Raíces en Movimiento: Cultura, Expresión, Identidad y Bienestar”, una propuesta que transforma el tiempo libre en oportunidades de crecimiento personal, fortaleciendo la autorregulación emocional, la convivencia, la expresión corporal y el sentido de pertenencia a través de la danza, la música y los saberes culturales propios. El proceso inicia con la formación docente y una lectura participativa del contexto, involucrando a toda la comunidad educativa para reconocer intereses, talentos y valores culturales de los estudiantes.

Los resultados han sido profundamente significativos. Los estudiantes encuentran en estos espacios un lugar para expresarse, aprender y construir relaciones positivas, hasta el punto de querer permanecer en la escuela más allá de la jornada académica y proyectar sus iniciativas hacia la comunidad. Aunque persisten desafíos relacionados con la infraestructura y la disponibilidad de materiales e insumos, la creatividad, el compromiso y el trabajo colectivo han permitido consolidar una experiencia que fortalece la identidad cultural y el desarrollo socioemocional de los jóvenes.

Esta experiencia se articula con la apuesta del Ministerio de Educación Nacional por la formación integral y el fortalecimiento de los Centros de Interés en el marco del PTAFI 3.0, demostrando que cuando la educación reconoce la cultura, las emociones y los saberes del territorio, se convierte en una herramienta poderosa para transformar vidas. La historia de Martha Isabel Santiago es el reflejo de una educadora que cree profundamente en el potencial humano y en la capacidad de la escuela para construir comunidades más conscientes, solidarias y felices.