Podcast: En la Macarena - Meta los colores también vienen de la educación

Podcast: En la Macarena - Meta los colores también vienen de la educación

La maestra Astrid Yaneth Asprilla ha convertido la escritura en una herramienta para que los jóvenes de La Macarena narren su realidad, reconozcan su territorio y fortalezcan su identidad. Licenciada en Español y Literatura y actualmente estudiante de maestría en Educación, nació en Quibdó, donde descubrió desde muy joven su pasión por la lectura y la creación literaria. Desde 2014 reside en La Macarena, Meta, y se desempeña como docente de lenguaje en la Institución Educativa NUSEMAC, donde ha liderado procesos de producción escrita orientados a visibilizar las voces, experiencias y perspectivas de los estudiantes. Su trabajo se centra en fortalecer las habilidades comunicativas mediante estrategias pedagógicas innovadoras que promueven la creatividad, la reflexión crítica y el reconocimiento del entorno como fuente de aprendizaje.

Su labor se desarrolla en un territorio reconocido por su riqueza natural y su potencial turístico, especialmente por escenarios como Caño Cristales y los parques naturales que rodean la región. Sin embargo, La Macarena también ha vivido importantes procesos de transformación derivados del posconflicto y continúa enfrentando desafíos asociados al aislamiento geográfico y las limitaciones de conectividad. En este contexto, la escuela se convierte en un espacio fundamental para que los jóvenes comprendan su realidad, fortalezcan sus proyectos de vida y encuentren nuevas formas de relacionarse con su territorio.

A partir de estas realidades, Astrid diseñó una propuesta pedagógica basada en la creación de fábulas como estrategia para fortalecer la lectura, la escritura y la comprensión del contexto. Mediante procesos de observación, investigación y trabajo colaborativo, los estudiantes identifican problemáticas, necesidades, historias y aspectos positivos de su entorno para convertirlos en relatos que no solo reflejan su realidad, sino que también proponen alternativas de transformación. Paralelamente, recuperan leyendas, tradiciones y conocimientos transmitidos por sus familias y comunidades, integrándolos en producciones literarias que fortalecen el sentido de pertenencia y el reconocimiento de la riqueza cultural del territorio.

La experiencia ha generado importantes resultados en la motivación estudiantil, el fortalecimiento de la expresión escrita, el desarrollo de la creatividad y la participación activa de los jóvenes en los procesos de aprendizaje. Además, las fábulas producidas han trascendido el aula y se han convertido en recursos pedagógicos utilizados con estudiantes de primaria y preescolar, permitiendo que los propios autores compartan sus historias y ejerzan roles de liderazgo dentro de la comunidad educativa. Este proceso, articulado con la estrategia SIMES, ha contribuido a fortalecer la permanencia escolar y la construcción de proyectos de vida desde el reconocimiento del territorio y la valoración de las propias experiencias.

La historia de Astrid Yaneth Asprilla demuestra que la educación adquiere mayor significado cuando permite a los estudiantes reconocerse como protagonistas de sus aprendizajes y narradores de su propia realidad. Su experiencia evidencia cómo la literatura puede convertirse en una herramienta para preservar la memoria, fortalecer la identidad y proyectar nuevas posibilidades de futuro para las juventudes rurales. Como síntesis de su trabajo permanece una idea que guía su labor pedagógica: “Con nuestras historias preservamos nuestro territorio.”

Lina Marcela Martínez Galeano es una estudiante de 19 años que cursa el grado 11 en la Institución Educativa Nuestra Señora de la Macarena, en el departamento del Meta. A lo largo de su historia personal, destaca un periodo de cinco años en el que vivió en un internado, desde los 9 hasta los 14 años, debido a que no había escuelas funcionando en su vereda, una experiencia que describe como difícil por la separación de su familia. Actualmente, Lina Marcela es protagonista de un proceso educativo innovador enfocado en la escritura y la creación de fábulas, el cual le ha permitido fortalecer su conexión y apropiación con el territorio de la Macarena. Con grandes aspiraciones para el futuro, Lina Marcela sueña con estudiar medicina para contribuir al bienestar de su comunidad.