Podcast: Desde la ruralidad educar para transformar vidas
La maestra Luz María Cuesta Asprilla ha dedicado su vida a la educación, convencida de que enseñar es una forma de contribuir al desarrollo de las personas y de las comunidades. Su trayectoria comenzó en Medellín, Antioquia, y posteriormente continuó en el departamento del Chocó, donde encontró en la ruralidad un escenario para fortalecer su vocación y su compromiso con la formación de niños, niñas y jóvenes. Como docente de la Institución Educativa Misael Soto Córdoba, en el municipio de Alto Baudó, ha orientado su labor hacia la construcción de oportunidades educativas que reconozcan las particularidades culturales, sociales y ambientales del territorio, promoviendo aprendizajes significativos y el fortalecimiento de la identidad comunitaria.
Su trabajo se desarrolla en una región caracterizada por una extraordinaria riqueza natural, atravesada por ríos y habitada por comunidades afrodescendientes e indígenas que conservan una profunda conexión con sus tradiciones y formas de vida. La mayoría de los estudiantes provienen de familias dedicadas a la agricultura y la pesca, actividades que constituyen el sustento económico de la región y que forman parte fundamental de la identidad cultural del territorio. En este contexto, la escuela cumple un papel esencial como espacio de encuentro, formación y construcción de oportunidades para las nuevas generaciones.
La propuesta pedagógica de Luz María se fundamenta en una metodología participativa y contextualizada que parte de las realidades del entorno rural y de los saberes de la comunidad. A través de estrategias que promueven la lectura, la creatividad y el aprendizaje significativo, busca que los estudiantes relacionen los conocimientos escolares con su vida cotidiana y desarrollen habilidades que les permitan comprender mejor su realidad y proyectar nuevas posibilidades para su futuro. Su principal motivación es acompañar el crecimiento de los estudiantes, fortalecer sus capacidades y observar cómo avanzan en sus procesos educativos a pesar de las dificultades que enfrentan.
Entre los logros más significativos de su experiencia se encuentra el fortalecimiento del interés de los estudiantes por la lectura, una mayor participación en las actividades académicas y el fortalecimiento de valores como el respeto, la solidaridad y el trabajo en equipo. Estos avances han sido posibles gracias al esfuerzo conjunto de la comunidad educativa y a la implementación de estrategias creativas que permiten superar las limitaciones derivadas de la escasez de recursos, las dificultades de conectividad y las brechas de acceso a materiales educativos que aún persisten en muchas zonas rurales del país.
La experiencia de Luz María se articula con los propósitos del Ministerio de Educación Nacional al promover una educación inclusiva, pertinente y de calidad, que reconoce la diversidad cultural y fortalece los procesos de aprendizaje desde las particularidades del territorio. Su trabajo demuestra que la educación rural tiene un enorme potencial para transformar vidas cuando se construye desde el respeto por la cultura, el compromiso con las comunidades y la convicción de que todos los estudiantes merecen oportunidades para desarrollar sus capacidades. Como síntesis de su trayectoria, permanece una frase que refleja el sentido profundo de su labor docente: “Desde la ruralidad, educo con compromiso para transformar vidas y fortalecer mi territorio.”