Podcast: Aprendo y desaprendo en el conocimiento y sabiduría del saber

Podcast: Aprendo y desaprendo en el conocimiento y sabiduría del saber

Las profesoras Mariela Judith Gómez Rodríguez y Yertty Rodríguez Padilla comparten una misma convicción: la educación es una herramienta fundamental para preservar la identidad cultural de los pueblos indígenas y garantizar que las nuevas generaciones puedan dialogar con el mundo sin perder sus raíces. Desde diferentes instituciones educativas del departamento de Guainía, ambas docentes han dedicado su trayectoria a fortalecer procesos de educación intercultural y bilingüe, construyendo puentes entre los saberes ancestrales de sus comunidades y los desafíos de la educación contemporánea.

Mariela Judith Gómez Rodríguez, docente de la Institución Educativa José Eustasio Rivera de la comunidad de Coco Nuevo, pertenece a la etnia curripaca y ha dedicado más de dos décadas al servicio educativo en su territorio. Su trabajo surge de una preocupación profunda por la pérdida progresiva de la lengua, las tradiciones y los conocimientos propios de su pueblo. Como respuesta a esta realidad, lideró la construcción del diccionario “Kako Wako Waokoliote Kurripakonai”, una herramienta pedagógica orientada a fortalecer la lectoescritura en lengua curripaca y promover el aprendizaje de las nuevas generaciones. Su propuesta integra la investigación etnográfica, la construcción colectiva de conocimiento y la creación de espacios de aprendizaje como la maloca tradicional, donde los estudiantes pueden reencontrarse con los saberes ancestrales y fortalecer su identidad cultural.

Por su parte, Yertty Rodríguez Padilla desarrolla su labor en la Institución Educativa Francisco de Miranda, ubicada en el resguardo Paujil, un territorio caracterizado por su enorme diversidad étnica y lingüística. Su propuesta pedagógica se fundamenta en la cosmovisión indígena representada por el “árbol de la vida”, a partir de la cual articula las lenguas nativas, el español y el inglés con experiencias de aprendizaje que integran la cultura, la oralidad, la escritura, las danzas tradicionales, la gastronomía y los saberes propios de las comunidades. Su trabajo busca que los estudiantes fortalezcan su identidad cultural mientras desarrollan competencias para interactuar en contextos diversos, demostrando que la educación intercultural puede convertirse en una poderosa herramienta para el reconocimiento y la valoración de la diversidad.

Aunque desarrollan experiencias distintas, ambas docentes comparten el propósito de revitalizar las lenguas indígenas, fortalecer el sentido de pertenencia y garantizar que la escuela sea un espacio donde la cultura ancestral tenga un lugar central. Sus proyectos evidencian que la educación indígena no solo transmite conocimientos, sino que protege la memoria colectiva, promueve el diálogo entre generaciones y fortalece la continuidad de los pueblos originarios. Desde el rescate de la lengua curripaca hasta la construcción de procesos educativos multilingües basados en el árbol de la vida, sus experiencias demuestran que la educación cobra verdadero sentido cuando se construye desde el territorio, la identidad y la comunidad.

La historia compartida de Mariela y Yertty es la de dos maestras que han hecho de la educación un acto de preservación cultural y esperanza colectiva, convencidas de que enseñar también significa cuidar la memoria de los pueblos y abrir caminos para que las nuevas generaciones continúen construyendo su futuro sin renunciar a sus raíces.